La granadilla, fruto de la familia de las pasifloras, se cultiva en altitudes medias de los Andes peruanos, en climas templados y húmedos.
Su pulpa gelatinosa y dulce es rica en vitaminas A y C, así como en antioxidantes, que promueven la salud ocular y fortalecen el sistema inmunológico.
Es consumida fresca, siendo apreciada por su sabor delicado y su capacidad para refrescar y nutrir.